Baja especialización en docentes, un mal nacional

0
4609
“Cuando uno no es de esa especialidad, es bien difícil detectar las deficiencias”, admitió Sonia García. Centro Escolar Residencial Altavista, en el municipio de San Martín. Foto por: Paola Pérez.

Un factor común para los docentes del sector público de El Salvador es la sobrecarga académica, una lucha constante para cada administración educativa. Algunos centros escolares no cuentan con profesores especializados en las materias de Inglés, Informática o Educación Física, lo que repercute directamente en el desarrollo de los estudiantes.

Por Paola Pérez y Adriana Rivas

Sonia García ha sido profesora por más de 20 años. Su especialización es en educación parvularia. Sin embargo, por carencias de los centros escolares en los que trabajó y gracias a su carácter fuerte, desempeñó el cargo de profesora de Ciencias, Salud y Medio Ambiente por 18 años. Sus alumnos eran estudiantes de tercer ciclo, es decir, desde séptimo hasta noveno grado. Además, por la falta de maestros especializados en inglés, también impartió esa materia por dos años, sin tener una especialización en el área, en el Centro Escolar Residencial Altavista, municipio de San Martín.

Su falta de experiencia con el segundo idioma no le impidió cumplir con su trabajo. “Algunos compramos materiales para poder impartir la clase. Yo compré un libro en donde venía la pronunciación y la escritura para no engañar a los alumnos. Es poco lo que aprende el alumno, porque el maestro no está capacitado en esa área. En mi caso, yo  les decía a los padres de familia que todos íbamos a aprender porque yo también iba a aprender”, recordó la docente.

Casos como el de García se repiten a menudo. La profesora Lucy Lucha es especialista en inglés y trabaja desde hace 13 años en el Centro Escolar El Cafetalito, ubicado en Ciudad Arce, departamento de La Libertad. Sin embargo, esta docente también imparte la asignatura de Educación Física a los alumnos desde quinto a noveno grado pese a no contar con una acreditación oficial.

“Todos damos física (…) Yo doy inglés y en el programa solo son tres horas a la semana. Nosotros tenemos que cumplir 25 horas así que otras 10 horas las cubro dando Educación Física tres días a la semana y no soy de esa materia. He ido a capacitaciones pero porque por casualidad me encuentro a un amigo que me dice que va a haber una. Ahí es la falta de comunicación también [entre director y docente] porque capacitaciones sí hay”, explicó la profesora en su salón de clases.

Las materias técnicas -inglés, informática y educación física-  forman parte de las deficiencias del sistema nacional de educación. Muchos de los profesores asignados para impartir estas materias no cuentan con la debida especialización en el área. Algunos de ellos, como Sonia García, aprenden junto a sus alumnos, sobre la marcha.

Según el documento del Plan Nacional de Formación de Docentes en Servicio en el Sector Público, impulsado por el Ministerio de Educación en el 2014, “hay más de 44,000 maestros habilitados  legalmente  para ejercer la docencia sin asignación a una escuela; mientras, por otro lado, existen maestros  sobrecargados  con múltiples grados y turnos, y la responsabilidad de atender múltiples escuelas, niveles y disciplinas sin tener la preparación adecuada”.

Las materias más descuidadas

La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) presentó una investigación en 2014 sobre la caracterización de los docentes en el Sistema Educativo Salvadoreño, en la que se plantea la situación de estos hasta el año 2013: “En cuanto a la formación docente inicial, las estadísticas sobre la matrícula y graduados de 2012 por especialidad de profesorado, da cuenta que a futuro se mantendrán los déficits de profesores en las especialidades de Física y Matemática, Ciencias Naturales, Inglés y Educación física y Deportes, entre otras, ya que, las proporciones de docentes de estas especialidades que laboran en el sistema educativo son del 8.3%, 7%, 7.7%; y 2.9%, respectivamente.”

En el  mismo documento, cuando se relaciona la especialidad que posee cada docente con la materia que imparte en el centro escolar de educación básica, “resaltan los requerimientos de formación docente en las especialidades de Matemática, Ciencias Naturales, Artes y Educación física, ya que del total de docentes que imparte estas asignaturas únicamente el 6%, 4.9%, 1.8% y 6%, respectivamente, tiene la especialidad para hacerlo.”

Este problema se ha venido arrastrando desde hace años y aunque no se limita a las áreas técnicas, la situación empeora en estas materias. A pesar de que varias universidades privadas e incluso la Universidad de El Salvador (UES) ofrecen estas especialidades, no hay suficientes plazas pagadas por el Ministerio de Educación, especialmente en las áreas de informática y educación física.

“A nosotros nos corresponde porque no hay maestro asignado. Yo doy Educación Física pero de lo que más o menos he aprendido aunque no es lo mismo  ser especialista que recibir una o dos capacitaciones al año”,  lamentó Lucha. Centro Escolar El Cafetalito, Ciudad Arce. Foto por Paola Pérez.
“A nosotros nos corresponde porque no hay maestro asignado. Yo doy Educación Física pero de lo que más o menos he aprendido aunque no es lo mismo ser especialista que recibir una o dos capacitaciones al año”, lamentó Lucha. Centro Escolar El Cafetalito, Ciudad Arce. Foto por: Adriana Rivas.

“Mi escuela no tiene plaza de educación física, de informática menos… no existe. El ministerio apoya a algunas escuelas con Encargados de Centros de Recursos para el Aprendizaje (CRA), que son justamente docentes de informática pero no hay plazas disponibles. Cuando se publican plazas de gobierno, no ponen ese tipo de plazas porque son raras las escuelas que lo tienen” denuncia la directora del Complejo Educativo Católico “San José Villanueva”, Nuvia Guadalupe Ayala.

Ayala hizo referencia a que en la zona rural, la mayoría de escuelas carecen de centros de computación: “Los que tienen la gracia de tener cuatro, cinco computadoras o un espacio, ellos mismos tienen que impartir la clase, lo mismo con la asignatura de Inglés.” En el municipio de San José Villanueva, La Libertad, existen nueve instituciones escolares. Solamente dos de ellas, incluido el complejo educativo que dirige Ayala, cuentan con un profesor de Educación Física y en su caso, el encargado está en proceso de especializarse.

“Él no es docente de Educación Física y cuando yo llegué, ni siquiera estaba estudiando para serlo. Justamente habían muchas quejas de los niños de que les dolían las piernas al siguiente día, que solo les daba fútbol y yo lo motivaba a estudiar. Ahora está en su segundo ciclo de Licenciatura de Educación Física y la clase ahora es otro rollo: les da varios deportes, hace dinámicas y hemos comprado nuevos recursos para el área de parvularia”, destacó la directora.

En palabras de dicho docente, el desarrollo de su clase “ha cambiado bastante. Antes de que yo comenzara a estudiar Educación Física, yo  me guiaba por libros, preparaba todos los ejercicios y juegos en base al libro pero en realidad, ya estudiando en la universidad me están dando la base, las herramientas más adecuadas para tratar a un niño en las diferentes edades y cómo adecuar el trato hacia cada uno de los diferentes niveles y los ejercicios también”, explicó el profesor José Chicas.

Para el Coordinador General del Plan General de Docentes en Servicio del Ministerio de Educación (MINED), Óscar de Jesús Águila, parte del problema es que son pocas las universidades que están formando especialistas en áreas de Educación Física, Inglés  e Informática.

“Plazas sí hay, nosotros tenemos un poco más de 46 mil  docentes más o menos en servicio ¿pero de qué áreas son? Sí, la necesidad de profesores de educación física está pero ¿cuántos se están formando en la universidad? ¿Hay en las universidades formación de educación física? Sí, hay pero es mínimo. No tenemos la gran cantidad, pero las necesidades están, igual de inglés hay pocos, en tecnología se están contratando, pero tenemos que invertir mucho más en tener recurso humano” declaró el funcionario.

En el caso del Centro Escolar La Reforma, institución ubicada en el municipio de Ciudad Arce, la directora, Evelyn Durán de Valdez, explicó que ellos desde el año 2012 están solicitando un profesor de Informática, pero el Ministerio hace caso omiso de esta necesidad. “Uno cuando sabe que un profesor ha recibido cursos de computación se le dice que prepare la clase y se le da un espacio para que pueda impartir”, mencionó.

Por otro lado, Durán comentó que “en este municipio, al menos en lo que yo tengo conocimiento, un 80% de centros escolares no cuenta con todas las especialidades por materia.” Además mencionó que en ocasiones se da una mala distribución de recursos humanos,  por parte del MINED. “Conozco varias instituciones donde la mayoría son  profesores de ciencias sociales y nosotros no tenemos ninguno acá”, añadió.

Respecto a la inversión que realiza el país en materia de educación, con base en el Presupuesto de Educación para el año 2016, El Salvador realiza una inversión de 940.8 millones de dólares, la cual presenta un aumento de 23.1 millones de dólares en comparación al año 2015. Este año se pretende  lograr el 4.0% del Producto Interno Bruto (PIB) misma meta del año anterior pero se quedó con un 3.54%.

Según el Informe sobre Desarrollo Humano de El Salvador del año 2010, y según las estimaciones realizadas por el mismo MINED, para lograr las metas del Plan Nacional de Educación 2021 y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), El Salvador debe aumentar el gasto público en educación por lo menos al 5% del PIB.

Estos problemas le han acarreado al sistema público numerosas críticas y una pésima imagen. Esto quedó comprobado en una encuesta del Informe sobre Desarrollo Humano de El Salvador del año 2010 realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD): un grupo de estudiantes de instituciones públicas describieron el sistema educativo como ineficiente. Recalcaron “deficiencias pedagógicas”  como uno de los principales factores que afecta al sistema.  Al respecto, Lucha abonó que “se dice que las escuela públicas no sirven pero no es culpa de nosotros, porque usted sabe que en un colegio privado se trabaja por especialistas, aquí no, aquí uno hace de todo”.

Los más afectados

Ante la problemática, Águila  mencionó  que un profesor que no tenga un dominio disciplinario tendrá problemas al enseñar a los estudiantes: “[en la] pedagogía y metodología  y es muy difícil que los estudiantes desarrollen sus habilidades, sus competencias”. Esto conlleva a que los estudiantes no logren interesarse en los temas de estas asignaturas, ya que no se les está enseñando de una manera atractiva y disciplinada.

Los docentes están conscientes del daño al desarrollo educativo de los estudiantes. La Licenciada en Educación Física, Ada Maricela Monge, se graduó de la Universidad de El Salvador y se ha desempeñado en ese campo desde hace nueve años. Con su silbato y ropa deportiva, brindó su valoración sobre los riesgos a los que se enfrentan los estudiantes: “lo que normalmente hacen, como hay maestros de doble especialidad, cuando no está capacitado para dar Educación Física, solo saca a correr a los niños y a veces les pone un ejercicio que no es acorde a su edad y ahí puede causar una lesión, pero es por la misma falta de conocimiento del maestro.”

Los educadores saben lo perjudicial que  resulta en la educación de los niños que un maestro no sea experto en la asignatura que le corresponde. Foto por Adriana Rivas
Los educadores saben lo perjudicial que resulta en la educación de los niños que un maestro no sea experto en la asignatura que le corresponde. Foto por: Adriana Rivas.

Pese a ello, también se preocupan por el bienestar de sus colegas. Lucy Lucha relató además que el año pasado dejó de impartir Educación Física para impartir la asignatura de Lenguaje y Literatura. “No se imagina que feo fue, porque yo me acordaba de lenguaje cuando estuve estudiando en la escuela, en tercer ciclo pero imagínese hace cuánto: en 1989. (…) Tuve que estudiar bastante y ahora está el internet, gracias a Dios nos ayuda pero en los primeros días yo no sabía qué hacer con los alumnos”, recordó.

Para Ayala, un  factor que influye  en que no se logre el éxito educativo es que no existe motivación por parte de los maestros: “No logramos tener una educación de calidad porque el maestro necesita sentirse motivado. Necesita descansar porque el trabajo de un maestro no acaba en un horario, eso es solo una parte”.

Asimismo, destacó que el MINED recibe muchas denuncias, pero éstos no se dan cuenta de la carga laboral de cada docente, pues al aceptar una asignatura extra, que no es su fuerte, estos  tienen que planificar  más guiones de las clases que imparten y además mantenerse al día con la información que pide el Ministerio.

Para tratar de apalear la falta de preparación de profesores en general, el  MINED lanzó el Plan Nacional de Formación de Docentes en Servicio en el Sector Público, cuyo desarrollo se tiene contemplado para el período 2014-2019 y se divide en tres fases: La fase I es el desarrollo de este plan y está dirigido a todos los docentes desde formación inicial hasta educación media, docentes de educación especial y docentes a cargo de programas educativos para adultos. La segunda fase es la reformulación de la formación inicial y reformas al currículo nacional. Dos aspectos relevantes de esta fase son la implementación de evaluaciones a cada docente y el rediseño del currículo educativo actual. La fase III es el desarrollo del Plan de posgrados y especialización docente.

La subdirectora Lucha mencionó que si los directores de las escuelas utilizaran el bono que reciben del MINED de forma adecuada, si se pudiera contratar especialistas para cada institución. “La mayoría lo ocupan en material didáctico o cosas que no son tan importantes a veces. No saben adecuar el bono. Si pudiera contratar cada escuela a un maestro de la necesidad. Ellos [MINED] dan el dinero, ahí es como [los directores] lo quieran usar. Es habilidad también de los directores”, abonó la sub-directora.

Según el Censo Escolar del 2015, se registraron cerca de 90 mil 64 centros educativos tanto del  sector público como del  privado  en el sistema regular, y en más de la mitad de estas instituciones los estudiantes se preparan de manera deficiente en áreas que en la actualidad se traducen en mayores y mejores oportunidades laborales.

“El MINED abre las puertas a maestros que quieran formarse de una manera especializada. Cuando yo me formé no fue así. Ahora también se está trabajando con los circuitos de maestros especializados: se reúnen y hablan sobre su especialidad (…) Las materias de los maestros que se formaron hace 10 o 20 años ya están desfasadas, por eso están las especializaciones”, señaló la profesora Sara María de De León, docente del Centro Escolar Brisas de Candelaria, del municipio de San Salvador, que cree que este obstáculo en la educación puede mejorar si el docente también está comprometido con los estudiantes.

No hay comentarios

Dejar respuesta