Entre desafíos y esperanzas, la vida de salvadoreños con discapacidad

Natalia Gómez
Natalia Gómez

Entre desafíos y esperanzas, la vida de salvadoreños con discapacidad

El Censo de Población y Vivienda de 2007 indica que son 235,302 las personas con discapacidad que viven en el país, lo que equivale al 4.1 por ciento de la población salvadoreña.

La modificación de infraestructuras para facilitar el desplazamiento de personas en silla de ruedas es una deuda pendiente. /Foto por Comunica

Por: Katherine Trinidad y Jonathan Guerrero

Estudiante, activista y soñadora, son las tres palabras con las que Janeth Chávez se define a sí misma. Ella es una mujer de 45 años que inicia todos sus días a las 5:00 de la mañana para enfrentarse, con esperanzas y sueños, a los desafíos que ser una mujer con discapacidad le demandan en El Salvador.

Janeth tiene desde hace 33 años una lesión medular a consecuencia de un tumor que apareció en la médula espinal; fue desde la extracción de ese tumor que ella se desplaza en silla de ruedas y su vida dio un cambio radical. Pese al golpe emocional que esto significó para ella, decidió luchar por que sus derechos y los de otras personas con algún tipo de discapacidad, ella se volvió activista de derechos humanos.

Actualmente es coordinadora de la Asociación Pro-Vida Independiente de las Personas con Discapacidad de El Salvador (APROVIPDES) y recientemente estudió un curso de derechos humanos en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), con la esperanza, según ella, de fortalecer su activismo. Ya que también trabaja con otros movimientos sociales con el fin de influir en la erradicación de la exclusión social hacia las personas con discapacidad.

Ella, como la mayoría de personas con discapacidad, ha sufrido discriminación en diferentes ámbitos. Janeth señaló que existe una cadena que muchas veces inicia en el ámbito familiar.

“Está en todas las áreas (la exclusión), desde el momento en que una persona nace con discapacidad el primer problema o reto es que la familia lo acepte tal cual es y se preocupe por ella; muchas veces la misma familia al ver que su hijo nace con discapacidad no le dan la atención que necesita; no lo registran en la alcaldía, no lo llevan a una unidad de salud, y frecuentemente en la unidad de salud no tienen especialistas o no saben cómo tratar a la persona con discapacidad”, expresó.

Continuó diciendo que “Si la familia la apoya mientras crece y quiere ponerlo a estudiar, la escuela y los maestros lo rechazan porque ellos alegan que no están preparados para atender a una persona con discapacidad, aunque tengamos todas las capacidades de aprendizaje”. Mencionó también que la falta de estudios les cierra las puertas en el ámbito laboral y les priva del acceso a una vida digna.

Existen pocas normativas a favor de las personas con discapacidad

La movilidad plena todavía no está garantizada en los sitios de esparcimiento/ Foto por Comunica

El Salvador cuenta con la Ley de Equiparación de Oportunidades, la cual entró en vigencia en el año 2000, y establece que cada empresa debe contratar a una persona con discapacidad cada año, de lo contrario será multada con $57.00

Actualmente, los diputados Eileen Romero del Partido Concertación Nacional (PCN) y David Reyes de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) trabajan un proyecto de Ley de Inclusión, misma que, según ellos, está armonizada con la Convención sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, que entró en vigencia en el año 2008.

Reyes dijo que la propuesta de ley contempla diversas áreas y promoverá la verdadera inclusión de las personas con discapacidad. Garantizará el acceso laboral y la aplicación de sanciones económicas severas a los empleadores que no cumplan con el número de contrataciones estipuladas y cuando violenten los derechos humanos de los empleados con algún tipo de discapacidad.

“La contemplación de las personas con discapacidad en la sociedad, no solamente es un tema de leyes, porque leyes tenemos y muy buenas…debe de ser un tema de políticas públicas, nunca hemos tenido a un Gobierno que le apueste decididamente a desarrollar una política integral nacional para poder proponer proyectos y programas que atiendan las necesidades de las personas con discapacida”, expuso Reyes a Comunica.

Asimismo, manifestó que la propuesta pretende resolver las dificultades de accesibilidad al transporte público. En esta área, según Janeth Chávez, la accesibilidad es otro de los grandes retos a los que las personas con discapacidad se enfrentan cada día y en El Salvador. Aún queda un largo camino por recorrer ya que “la infraestructura, tanto en el área de Gobierno como en el de educación y las empresas privadas, no es accesible; sin embargo, con los años se han estado dando pequeños cambios, aunque aún con eso no estén cumpliendo totalmente la normativa de accesibilidad”.

No existe un censo real en El Salvador

Las personas ciegas también tienen dificultades para movilizarse, debido a la falta de señalización. /Foto por Comunica

Por otro lado, el diputado Reyes lamentó que no haya un censo de las personas con discapacidad en el país, pues esto dificulta conocer en qué departamentos y municipios hay más personas con discapacidad e identificar sus necesidades, retos y al mismo tiempo trabajar por ellos.

Son pocos los datos que se conocen y uno de ellos es el que arroja el Censo de Población y Vivienda de 2007. Este indica que son 235.302 personas con discapacidad que viven en el país, lo que equivale al 4.1 por ciento de la población en El Salvador. De esta cifra, el 47 por ciento son mujeres y el 53 por ciento son hombres; del total un 61 por ciento vive en la zona urbana, mientras que el 39 por ciento vive en la zona rural.

Según organismos defensores de los derechos humanos de las personas con discapacidad, hay quienes no pueden recibir atención médica básica o de rehabilitación debido a que no tienen acceso a ellas, ya que frecuentemente deben recorrer largas distancias y la infraestructura no les permite movilizarse.

La mayoría de centros de rehabilitación se encuentran en San Salvador. En la capital salvadoreña hay 63; le sigue La Libertad con cinco; Santa Ana con tres; San Miguel con dos, San Vicente, Cuscatlán y Sonsonate sólo cuentan con uno en cada departamento.

Ante esto, David Reyes explicó que los centros de rehabilitación y el problema de la accesibilidad a estos ya están contemplados en la Ley Inclusión. Mencionó que está planteado bajo el concepto de “Rehabilitación Basada en la Comunidad” (RBS) que busca la participación de las alcaldías municipales dado a que estas conocen más de cerca sus comunidades y pueden dar cuenta en dónde y en qué condiciones se encuentran las personas con discapacidad.

Mientras las leyes para beneficio de este sector no funcionen debidamente, personas luchadoras como Janeth, seguirán enfrentándose a los retos que se les presentan diariamente; teniendo la esperanza de que la inclusión para este sector sea una realidad y no simplemente un cuento fantástico que se plantea. 

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