1917: la obra maestra de Sam Mendes

Natalia Gómez
Natalia Gómez

1917: la obra maestra de Sam Mendes

1917 es una película dirigida por Sam Mendes, que trata sobre la Primera Guerra Mundial, uno de los aspectos que más ha caracterizado este film es haber sido grabada en un plano secuencial

Imagen tomada de la página web de Universal Pictures

Por Antoni Pérez & Carlos Baires

 

En poco menos de un mes, “1917” ha arrasado en las premiaciones más importantes en su camino a los Oscars, pasando de ser una cinta relativamente desconocida para el mundo a  ser la gran favorita para la noche de gala en los premios de La Academia, y desde su estreno en la pasada navidad, su director y guionista Sam Mendes no ha recibido más que halagos, un cineasta que desde su película “American Beauty” en 1999, no había sonado tan fuerte para ser reconocido una vez más con el Oscar a mejor director. 

La película tiene una premisa simple, es una historia de valor de dos jóvenes soldados británicos que deben entregar un mensaje a un batallón que ha avanzado a las líneas enemigas, las comunicaciones han sido cortadas así que ellos se ven forzados a ir en persona, deberán llegar sin el tiempo a su favor y con alta presión sobre sus hombros, pues el mensaje tiene el propósito de salvar la vida de miles de soldados, incluida la vida del hermano de uno de los dos jóvenes cabos que deberán cruzar un extenso campo de guerra, lleno de tensión, peligro y miseria.

El cine bélico se consolidó como todo un género debido a las incontables cintas, cortometrajes y documentales que se han creado sobre conflictos armados a diferentes escalas, algo totalmente comprensible porque llegaron a convertirse en algo muy frecuente; algunas de las mejores cintas que se han hecho son sobre la guerra, “Apocalypse Now”, “Saving Private Ryan”, “Schindler’s List”, etc. Con tan buenos ejemplares y una época en la que tuvieron un mayor impacto, es un reto hoy en día producir una cinta de este género que consiga estar en boca de todos, y más aún que sean abundantemente galardonadas, es usual verlas nominadas pero no premiadas, y si consiguen esto último casi siempre es en categorías técnicas, que por supuesto tienen mucho mérito pero es una lástima ya que hemos tenido excelentes películas en esta última década: “Hacksaw Ridge” (2016) dirigida por Mel Gibson y protagonizada por Andrew Garfield fue genial y muy emotiva pero no fue reconocida como mejor cinta del año, “War Horse” de Steven Spielberg  (2011) fue considerada a 2 globos de oro y 6 premios Oscar y nada más quedó en nominaciones,  e incluso la asombrosa “Dunkirk” (2017) de Christopher Nolan sólo conquistó en las áreas de sonido y montaje.

Pero ¿por qué ahora es diferente con el film de Sam Mendes? La película que se basa en los conflictos de la Primera Guerra Mundial hace uso de técnicas muy impresionantes y bastante difíciles de lograr, no es extraño escuchar estas descripciones para las cintas de carácter épico, sin embargo esta producción hace uso de tomas largas, generando un efecto de una sola toma, como si toda la película fuera grabada por una sola cámara, que sigue en todo momento a sus protagonistas y que tiene el poder de hacer al espectador parte del conflicto, ya hemos escuchado de la habilidad de muchos cineastas que logran que sus trabajos sean inmersivos, pero en esta ocasión se podría decir que “1917” está a un paso más de eso, es un portal que te transporta de tu cómodo asiento resguardado a una zona de guerra, que más que lugares explosivos con tormentas de balas, son lugares tristes, lúgubres, repletos de jóvenes rostros que no volverán a casa. Con un argumento desgarrador, en el que no necesitas conocer más de sus personajes principales para saber que tienen el anhelo de sobrevivir pero que deben cumplir con una misión llamada más apropiadamente como una hazaña, una historia llena de tensión, dolor y que busca insistentemente una pizca de esperanza. 

Todos los elementos que hacen a la película son magníficos, la fotografía de Roger Deakins, el soundtrack a cargo de Thomas Newman, y por supuesto la dirección de Sam Mendes que ha conseguido lo que no se veía desde hace un tiempo en un largometraje de guerra y de escala épica, ser aterradoramente realista. 

Una película muy bien recibida por la crítica y la audiencia con 10 nominaciones al Oscar muy merecidas, le ha arrebatado la gloria a otras excelentes producciones del 2019 en prestigiosas ceremonias, y aunque al inicio fue un tanto sorprendente, viendo la cinta se entiendo el por qué de tanto reconocimiento. Mostrando los horrores vividos y grandes corazones jóvenes en una guerra pocas veces llevada al cine occidental, “1917” saca lo mejor de una sala de cine.

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