Régimen de excepción pone en riesgo la libertad de prensa

Serafín Valencia
Serafín Valencia

Régimen de excepción pone en riesgo la libertad de prensa

El decreto que declara régimen de excepción por 30 días en El Salvador interfiere en la privacidad de las comunicaciones y con el trabajo que desarrollan los periodistas, afirma el presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador, APES.

El régimen de excepción no afecta la libertad de expresión, sin embargo, los periodistas independientes tienen restricciones para hacer su trabajo. Imagen tomada del Ministerio de Defensa Nacional.

 

Por Alejandra Alvarado y Andrea Escobar

Los diputados aprobaron en la madrugada del 27 de marzo el régimen de excepción, para salvaguardar la vida de los salvadoreños ante el repunte de homicidios registrado entre los días 25 y 26 de marzo, a manos de grupos terroristas.

Luego de la aprobación de dicho decreto, el fiscal general, Rodolfo Delgado, a través de sus redes sociales anunció que la Fiscalía está realizando una “cacería” contra los miembros de las pandillas. Hasta el presidente Bukele informó que habían sido arrestados más de 3,000 presuntos miembros de pandillas.

Este “régimen de excepción”, suspende por 30 días los derechos a la libertad de asociación, reunión y la privacidad de las comunicaciones, así como varias garantías al debido proceso. Sin embargo, esta situación pone en riesgo múltiples derechos humanos, como el no ser sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Pero además, durante la implementación del decreto se ha puesto en riesgo la libertad de prensa, ya que se ha interferido en el trabajo de los periodistas. Un ejemplo de ello es el caso de un fotoperiodista de El Diario de Hoy que fue retenido por militares en la colonia Santa Lucía, en Ilopango. Según narró el fotoperiodista, los soldados lo arrodillaron, lo intimidaron y le borraron el material fotográfico que guardaba en su cámara.

Agregando que de manera agresiva, los militares lo intervinieron a pesar de que se identificó como fotoperiodista de El Diario de Hoy, presentando sus credenciales y documentos de prensa, así como otros documentos de identidad.

Las organizaciones correspondientes alzaron su voz mostrando el descontento ante dicho suceso. La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) a través de sus redes sociales, en varias ocasiones han solicitado respeto a las autoridades civiles y militares para los periodistas.

Con el estado de excepción se autorizó la intervención de las comunicaciones, y los periodistas temen que puedan ser espiados por el Gobierno. Foto tomada de Redes Sociales.

La Relatoría para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también expresó su preocupación ante lo sucedido, «e insta a las fuerzas de seguridad a respetar el trabajo de las y los periodistas garantizando que puedan informar libremente sobre asuntos de interés público».

El presidente de la APES, César Fagoaga, lamentó en el programa “Quién Tiene La Palabra” (QTLP), lo sucedido al periodista de El Diario de Hoy. “Evidentemente el asesinato es la agresión final que se le puede hacer alguien, pero también hay otras formas en contra la libertad de prensa, y le niegan un derecho fundamental a la ciudadania”, puntualizó.

Fagoaga resaltó que lo que se ha visto en estos días es preocupante y que la APES ya ha lanzado la alerta. “Condenamos la actitud de la Policía y Fuerza Armada, ya que estos no deberían censurar el trabajo periodístico. Ningún ciudadano debería aceptarlo. Estamos indignados con lo que está pasando” señaló.

Además, Fagoaga dijo que se tiene la certeza que en El Salvador hay espionaje a periodistas y a miembros de la sociedad civil. “El 12 de enero se dio a conocer tanto en El Salvador como fuera que había presencia de pegasus”. La APES puso un aviso ante la Fiscalía General de la República para pedirle que investigue quién está detrás de esto.

Sobre este caso, la periodista Julia Gavarrete explicó en QTLP que en otros países hay casos en que los periodistas que han sido asesinados tienen que ver con el espionaje ocurrido con pegasus. “Periodistas que han sido asesinados, han sido previamente espiados”, destacó la periodista.

Pegasus es un sofisticado software diseñado por la empresa israelí NSO Group. Infecta dispositivos que tienen sistemas iOS y Android. Según el instituto canadiense Citizen Lab, el hackeo afectó a 37 dispositivos de 35 personas entre julio de 2020 y noviembre de 2021. La mayoría de los teléfonos afectados pertenecen a periodistas.

Gavarrete señala que es grave lo que ha sucedido con pegasus, ya que este software ha tenido la capacidad de poder acceder a toda la información y telecomunicaciones de la persona afectada. Explica que no solo puede escuchar llamadas y leer mensajes, sino que puede acceder a imágenes, activar micrófonos o cámaras y entrar a los chats.

Pese a que la Fiscalía dijo que estaba haciendo una investigación exhaustiva, la periodista aseguró que no se tiene ningún indicio de parte del Estado que diga que se quieren conocer a los responsables. “Ya no es la pregunta de quién robó la información, sino dónde está. Hay evidencia, en el informe menciona incluso quienes tuvieron robo de información. Esto no solo lo digo como periodista, sino como ciudadana. La privacidad está totalmente violada”, afirmó.

En enero de 2022 fue confirmado que 35 personas, entre ellas 30 periodistas, fueron espiados a través del Pegasus, un software que solo puede ser comprado por los gobiernos, según su fabricante. Imagen tomada de Internet.

Las agresiones directas a los periodistas en el marco del estado de excepción continúan. Hasta este viernes la APES registraba tres casos de agresiones en los primeros 6 días de implementación de la medida. “Se cometerán muchos abusos. Lo vimos con el colega de El Diario de Hoy”, dijo Fagoaga.

El presidente de la APES hizo un llamado a los periodistas que están en las calles reporteando a que tengan el debido cuidado, que este es el momento en donde todos como colegas deberíamos estar unidos. “No se tomen riesgos innecesarios. No tenemos garantías constitucionales. Hay que denunciar, para eso está la APES. Hace falta ser valiente pero no temerario”, finalizó.

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