La paridad de género va más allá de cargos ministeriales

Samuel Carranza
Samuel Carranza

La paridad de género va más allá de cargos ministeriales

 

En el Gobierno de Nayib Bukele solamente ocho mujeres ostentan cargos de ministras, igual número de hombres están encargados de ministerios. 

Imagen por Ximena Carpio

Por Mezti Cornejo y Melisa Rosa

El presidente Nayib Bukele aseguró que en su Gobierno habría paridad de género. Inició nombrando a mujeres como ministras de diferentes carteras de Estado y luego nombró a los hombres, si bien es cierto hay mayor número de mujeres ostentando cargos públicos en comparación a otras administraciones, para algunos expertos es necesario realizar un análisis más profundo para determinar si existe o no la paridad de género. 

“Paridad quiere decir que hay 50% de candidaturas electorales o funcionarios públicos hombres y el otro 50% mujeres”, declaró Álvaro Artiga, politólogo y docente de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Según esa explicación, la administración Bukele cumple esa condición, pues ocho hombres y ocho mujeres dirigen ministerios; sin embargo, el 11 de junio Bukele hizo 31 nuevos nombramientos en diferentes áreas de su Gobierno, de los cuales 28 son hombres y sólo tres fueron mujeres. 

 

Una de las acciones que llamó la atención de muchos fue cuando Bukele, días antes de tomar la presidencia, publicó en redes sociales los perfiles profesionales de las mujeres que estarían como ministras en su Gobierno, sin embargo no hizo lo mismo con las hojas de vida de los hombres que asignó como ministros. 

Imagen por Ernesto Molina
Imagen por Ernesto Molina

Artiga explica que el hecho de que Bukele sólo haya publicado los currículos de las mujeres y no los de los hombres, podría interpretarse como una estrategia para dar la impresión al público de que este sería un gabinete distinto, donde las mujeres tendrían más participación. 

“Es una estrategia de comunicación política para crear la expectativa que este gobierno es paritario y que además está formado por gente capaz. Otra cosa es que así sea, porque uno podría pensar en por qué una persona que está especializada en tratamientos de rehabilitación en casos de drogas está colocada en cancillería”, dijo. 

El politólogo de la UCA apuntó que el trabajo de profundizar más en el análisis de la concordancia entre los tipos de capacidades de los diferentes funcionarios con el cargo que poseen, es algo que la población no suele hacer. “A la población le queda sólo la primera impresión, en este caso: mujeres preparadas en cargos públicos es igual a que este gobierno es distinto a los anteriores, esa es la percepción que se quiere crear y que de alguna manera se logra”. 

Por otro lado, Andrea Cristancho, jefa del Departamento de Comunicaciones y Cultura de la UCA, explicó  que “la paridad de género implica que de manera estructural y sistemática la mujer tenga un papel en la vida política y que hayan oportunidades reales”.

 

Cristancho explicó que todavía existen muchos estereotipos de género en la mentalidad de nuestra sociedad, por los cuales la mujer aún debe ganarse la credibilidad para poder justificar por qué ocupa cierto cargo público; cuando en realidad, se tendrían que validar a todos y todas por igual. “Deben haber reglas del juego equitativas, para acceder a cargos públicos, a la Asamblea Legislativa, porque todavía hay muy poca equidad en esta área en el país”, declaró.

OBSTÁCULOS PARA ALCANZAR LA PARIDAD DE GÉNERO

Foto por Mezti Cornejo

Álvaro Artiga interpreta que el hecho de que hayan puesto a mujeres en cierto tipo de ministerios y a los hombres en los que suelen ser más relevantes mediáticamente, está relacionado con la división sexual del trabajo, ya que tradicionalmente a las mujeres se les ha responsabilizado el trabajo reproductivo, de cuido y a los hombres el trabajo productivo.

“El trabajo productivo es el que tiene una valoración social y el otro no; dentro de las actividades reproductivas, por supuesto está el cuidado de la familia, curar las enfermedades, la educación del hogar. Entonces, los ministerios de Salud y Educación en cierta forma son extensiones del trabajo reproductivo, por lo que en ese sentido el presidente muestra rasgos machistas de un sistema patriarcal que suele distinguir las tareas de esta manera”, analizó.

Además, explica que se podría pensar que es lo mismo con el Ministerio de Cultura y el de Turismo, frente a los otros ministerios que son tradicionalmente asignados a hombres “porque se cree que requieren cierta fuerza o son trabajos más importantes”, como lo es el Ministerio de Hacienda o el de Obras Públicas.

 
Foto por Mario Mejía

Así mismo en el informe “Hacia la participación política de las mujeres en El Salvador” presentado por la Asociación de Parlamentarias y Exparlamentarias Salvadoreñas (ASPARLEXSAL), se expone que el bloqueo de la participación de las mujeres en la “palestra política” viene desde que El Salvador fue conformado como República. Los requisitos formales establecidos en la Constitución de 1824, que se exigía a quienes aspiraban a representar a toda la población salvadoreña como Presidente, “se asemejan a las características de personalidad aristotélicas, exactamente contrarias al “deber ser” tradicional de una mujer”.

 

Así mismo, en este informe también se resaltan los factores que limitan la participación política de las mujeres, hay gráficos elaborados a partir de entrevistas realizadas a militantes del partido ARENA y del partido FMLN respectivamente; allí se evidencia que el principal factor limitante es el “desprestigio de la política” y el “miedo e inseguridad”.

Por otro lado, el informe “Estado y Situación de las Mujeres 2017 – Informe de avance de Plan nacional de igualdad 2016 – 2020” presentado por el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), “al observar los indicadores de área de Participación Política y Ciudadana de las Mujeres desde 2014 a 2016, indica que la participación de las mujeres no solo se mantiene, sino que además tiende a incrementarse en todos los niveles del Estado”. 

 

Este informe destaca el incremento de la participación de la mujer en cargos de decisión al interior del Órgano Ejecutivo, el cual tuvo un aumento muy notorio a nivel de ministras, ya que pasó del 7.69% durante el periodo de gobierno del ex presidente Mauricio Funes 2009 – 2014 a un 23.08% en el periodo del ex mandatario Salvador Sánchez Cerén, entre 2014  y 2019.

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